La historia es larga. Hace como un año me compré este esmalte de Regina. Lo odié. Lo olvidé. Hace un par de meses Pao blogueó sobre otro Regina. Recordé. Volví a olvidar. Y hace unos días, como quien no quiere la cosa, me reencontré con Orange y lo volví a probar.
Lo compré en una peluquería engañada por la luz. Creía que era un poco más ocre (?). Terminó siendo el naranja más estridente del condado.
La textura es rara, entre plasticosa y escurridiza. El pincel es normalísimo, lo que ayuda a domar a la bestia y lograr un par de capas relativamente prolijas.
La primera impresión, además de ¡¡ES NARANJA!! (citando a Hermana#2), es que queda bastante bien. Medio transparentón pero bien. Cuando lo estrené, allá por 1816, se me formaron unas burburjas horribles al toque. Esta vez no.
Una inconsistencia aquí, un levantadito allá, pero bien. El tema es que después evoluciona hacia la catástrofe.
Eso es un par de horas después. La cosa no está tan lisa, pero sigue siendo respetable.
Esto es al día siguiente. Hay de todo: marcas, burbujas, opacidad, un enano haciendo malabarismo, es cualquiera. La hipótesis es que no seca nunca. Pero nunca nunca. Me lo terminé sacando esa misma noche. Entre el color y la desprolijidad me sacó de quicio.
Resumiendo: no nos llevamos bien. Probablemente nunca lo hagamos, un tercer round es más que improbable.


Qué mala calidad ::/ Una pena porque el color es fanta-buloso (re malo el chiste, ya sé).
Jajaja, está bieeeeeeeeeeeen.
Hmm, qué bajón porque encima no son baratos, no? Para naranjas tengo Siren de Revlon … es lindo, de fácil aplicación y me duró bastante.
No me acuerdo ahora cuánto me costó, pero no me suena a muy barato.