Entre líneas | Delineadores de Maybelline y Natura

Ya sea por vagancia o por indolencia, últimamente estoy repitiendo la misma rutina para maquillarme estos desparejos ojitos que la naturaleza me dio. La receta es simple, señora.

1) Agarra usted un delineador más o menos cremoso y le da al contorno ocular bien pegadito a las pestañas por dentro y por fuera. La prolijidad no es una necesidad en esta etapa. Al color lo elige usted, doña. Yo prefiero negro o marrón, pero por aburrida, nomás. Con el grosor de la línea, lo mismo. Usted ya es grande y puede decidir solita.

2) Ahora va y revuelve toda su colección de sombras hasta dar con una bien oscura, que más o menos tenga que ver con el color del delineador, y procede a aplicarla con amor y un pincel chato hasta sellar bien esa línea inicial.

3) Después pierde el afecto y la paciencia, agarra un pincel más sueltito sin nada nadita y le da al borde de esa línea hasta que parezca más o menos digna de un recital de Pearl Jam allá por los 90. Esta acción requiere un cuidado desenfreno, el suficiente para esfumar la sombra pero siempre quedando por debajo del pliegue del ojo.

4) Con el mismo pincel y una sombra un par de tonos más oscuros que el tono de su piel (un marroncito timidón, digamos) termina de esfumar ese borde hasta ahora desparejo y lo deja bonito y elegante. *

5) Para terminar, arquea pestañas, se pone rimmel y canta Jeremy con el cepillo de pelo a modo de micrófono. Después recibe un imaginario Grammy y agradece a todos los que la apoyaron en este emprendimiento, especialmente a la maestra de música de cuarto grado.

* O algo más a-la-que-te-crió como esto:

Smokey1

Como ven, esto no es más que un desvarío el clasiquísimo smokey eye para principiantes que tantos videos honran en YouTube. Pero es tan fácil que no usarlo de vez en cuando es una herejía.

Todo esto viene a cuento de dos delineadores que estoy usando con este propósito.

El primero es el Master Drama de Maybelline en Midnight Master. Qué cosa linda este liner. Es cremosísimo, sí, pero una vez que se asienta no se va hasta que lo atacás con un buen demaquillante.

Maybelline Master Drama6Otra cosa buenísima es que no hay que andar enredándose en sacapuntas.

Maybelline Master Drama4Y es bien bien negro. Además aguanta siglos en la línea de agua. ¿Se nota que me gusta?

Maybelline Master Drama5Ahora bien, cuando tengo ganas de algo más sosegado, uso este Kajal marrón de Natura.

Natura Kajal Marrón4Tiene la gracia de traer un esfumino en la punta, cosa de ahumar sin andar cambiando de herramienta.

Natura Kajal Marrón3Pero (siempre hay un pero y en este caso son un par, por lo menos) hay que sacarle la punta.

Natura Kajal Marrón1Además no dura tanto como el de Maybelline. Se distrae fácil, como quien diría, y rumbea para el peligroso terreno de las líneas perioculares. Las arruguitas, pues. El color, eso sí, es lindo con ganas.

Natura Kajal Marrón2Nótese cómo combina a la perfección con ese lunar.

Resumiendo: Ya no sé de qué estoy hablando. Ah, sí, delineadores. Los dos valen la pena pero gana por goleada el de Maybelline. Es baratísimo (me salió, creo, menos de 40 pesos argentinos), dura una barbaridad y además es súper práctico.

Con deudas | Un quinteto de Natura

Quinteto Natura4El catálogo de Natura. ¿Cuántas veces vamos a hablar de este tema?

Una de mis últimas adquisiciones es este quinteto. Los colores, en general, me sonaron novedosos. Además, ligeramente poco saludables: las que se lleven todos los muebles habidos y por haber por delante -como la que escribe- podrán reconocer los tonos de un moretón en esta paleta.

Mi experiencia con sombras de Natura es escasa e imprecisa. Algunás cosas me resultaron buenas, otras no tanto, pero no logran flashearme como los rubores. Esta paleta de Natura Viva es un poco más de esta historia. Altos y bajos, la vida misma.

Quinteto Natura5Como ven, el quinteto trae dos tonos de verde medio mate cocido, dos morados amarronados y un rosa aduraznado. De buenas a primeras las combinaciones posibles no son tan obvias, lo que es interesante porque está abierta la invitación a jugar y ver qué sale, total siempre hay un algodón con demaquillante a mano.

Quinteto Natura6

La textura es divina. Son súper suaves. Son bastante mates, aunque bien cargadas con un nano glitter que se desparrama por las mejillas descaradamente. La cosa se desbarranca en pigmentación y agarre. Las verdes no son tan pigmentadas como el resto y tienden a esfumarse, incluso con primer. Por suerte las otras le ponen onda a la situación. De hecho, el morado más oscuro se convirtió en una de mis sombras favoritas para marcar la profundidad y el ángulo externo.

Resumiendo: los colores prometen, pero la paleta se queda a medio camino. Supongo que es cuestión de probar hasta dar con la base justa para que los verdes no se vayan a ningún lado. La decisión es de ustedes. ¿Comprarían esta paleta?